Las claves de los routers a día de hoy utilizan un cifrado denominado WPA2, este tipo de claves cuentan con 48 bits de inicialización heredados del estándar WPA, qué sumados a la clave de cifrado de 128 bits formaban unos de los cifrados más seguros hasta la fecha, pero en 2017 este cifrado demostró no ser infalible contra ataques de fuerza bruta. Por tanto, surgió el WPA3 para cubrir estas fallas de seguridad.
WiFi Alliance explicó que este nuevo cifrado ofrecerá mejoras de configuración, autenticación y encriptación. La característica más notable es que contará con un cifrado de 192 bits en lugar de 128. Estará disponible a principios de 2018 ya que en octubre de 2017 se descubrió un exploit que afectaba a las redes Wi-Fi que usaban WPA o WPA2, esta vulnerabilidad permitía a los atacantes espiar el tráfico de las redes Wi-Fi.
El protocolo WPA3 nos ofrecerá protección incluso cuando utilicemos contraseñas débiles. Para quienes a menudo trabajan en cafeterías y usan redes Wi-Fi públicas gozaran de un cifrado de datos individual (por cada conexión al router), esto aumentará la privacidad cuando nos conectemos a redes Wi-Fi abiertas. Cabe destacar que no se cambiaba de protocolo desde hace 14 años que se impuso el WPA2.



